Me aburro, mucho. Me aburro de hacer siempre las mismas cosas, ver la misma calle, la misma gente. Me aburro de la televisión, de la radio, de leer las ideas de otros, de leer las vidas de otros. En definitiva de hacer lo que llevo haciendo estos últimos años. Antes con los niños, con el sentimiento de utilidad que me poseía, cualquier distracción era bienvenida. Ahora no es así, ya no me necesitan, uno se ha ido de casa para comenzar su nueva vida y el otro, está todo el día trabajando y viene de noche. Tengo un marido autosuficiente, que por no preocuparme, no me cuenta sus problemas y yo... ya no me siento útil.
Al principìo lo ves de otra manera te crees que has recuperado tu libertad, pero no es cierto, se ha despertado el monstruo de la dependencia. Dependencia de ellos, de sus quejas, de sus ropas, comidas, de sus peticiones ...y yo.... yo tengo mucho tiempo, ahora pienso mucho y me pregunto ¿realmente es tan importante sentirte útil? Mi respuesta es evidente: todo depende de en donde hayas puesto tus espectativas.
He pasado muchos años de mi vida tomando decisiones equivocadas o acertadas, pero decidiendo, de eso soy muy consciente, y ahora he de pagar el precio de algunas de ellas. Nadie me obligó a dejar el trabajo para cuidar de mis hijos, para atenderles en todo momento, hasta ahora.
No soy mujer de pocos recursos, de hecho más bien todo lo contrario, y no me refiero a recursos económicos precisamente, y esos recursos me han llevado a estudiar constantemente, a prepararme para cuando pudiera dedicarme a mí, a trabajar sin agobios ni responsabilidades familiares. Y de pronto, cuando ya consigo eso, resulta que tengo cincuenta años y me dicen que es muy tarde para mí.. Palabras basura, ya lo sé, pero palabras que hieren. Y te deprimes, te deprimes mucho, y nadie te cree, nadie cree que tú puedas tener la depresión del parado, eso es para los hombres sobre todo.. o ¿no os suena esto...."mi marido se ha quedado en el paro" "pobrecillo, y ¿cómo lo lleva? "mal, tengo miedo de que coja una depresión"" ....... Y la coge. Pero es normal. Es un hombre, tiene que mantener su casa. Gracias a dios o a quien sea, ya la mujer también mantiene su casa o sin el también; mantiene su casa y punto. Entonces ¿por qué os extraña que yo me deprima por estar todo el día en casa y no poder trabajar?
Por eso me aburro, no porque los libros no tengan nada que contarme, no porque una película no me pueda interesar o lo que quiera que sea que decida hacer, me aburro de lo continuo, del sinsorpresa, de la monotonía en definitiva. Es tedioso vivir el mismo día......tantas veces.
Tampoco quiero dar una imagen derrrotista , ni mucho menos, sólo cuento un estado de ánimo problablemente pasajero. Seguro que me invento algo para salir de esto. Si algo puedo hacer es crear, eso ya lo aprendí hace bastante tiempo. Pero hoy me apetecía decir que me aburro y que este estado hay que vencerlo como sea. No creais que me voy a volver loca haciendo tartas, o limpieza general, ......... quizá pinte mañana un cuadro, aunque sea un cuadro que nadie entienda y que sólo sirva para decorar el pasillo....
No sé qué pensareis vosotrros....
Estoy totalmente de acuerdo,es la monotonia lo que nos aburre.leyendote se puede llegar a entender porque los ricos se aburren y eso que tienen dinero para hacer lo que quieran sin tener que trabajar.Todo llega un momento que cansa y necesitas algo que despierte la chispa.Somos como el motor de un coche, necesitamos que nos arranquen y para eso necesitamos impulsos nuevos y nuevas metas.
ResponderEliminarPero no todos tenemos esas mismas metas ni nos valen los mismos impulsos y ahí esta lo complicado...encontrarlo.
yo por lo pronto he encontrado uno nuevo, leerte.Besitos